viernes, 8 de abril de 2011

El rescate de los 33 mineros, ¡A la colombiana!



Aquel 12 de Octubre, cuando comenzó el rescate de los mineros en Atacama, Chile, en el programa  ‘La Luciérnaga’ de Caracol plantearon la siguiente inquietud: ¿Qué habría pasado si el rescate de los mineros ocurre en Colombia?

En homenaje a cada uno de ellos, estas son 33 hipótesis de lo que hubiera sido la operación de salvamento en este país:

  1. El gobierno estaría todavía en el proceso de adjudicación del rescate, porque hubiera sido entregado por licitación. 
  2. Los Nule estarían participando en la licitación del rescate.
  3. El Pico y placa hubiera retrasado la movilización de la maquinaria.
  4. El transporte de la maquinaria estaría varado por derrumbe en la carretera.
  5. Juanes habría dado un concierto en la frontera de la mina.
  6. Los mineros tendrían todos teléfonos Tigo… para comprobar que la señal de Tigo (hasta en las cavernas) ¡funciona!
  7. Jorge Alfredo Vargas habría sido el maestro de ceremonia en el rescate.
  8. Habría un grupo de Facebook llamado: “los que no queremos que Jorge Alfredo Vargas sea el maestro de ceremonia”.
  9. RCN ya estaría anunciando inscripciones para ser el próximo ‘Minero de nuestra tele’.
  10. Estaría circulando con El Tiempo un álbum con los 33 mineros y habría recambio de ‘monas’ en el centro.
  11. Caracol tendría un comercial que diría: Envía la palabra ‘minero’ al 6060 y gana fabulosos premios. 
  12. Soho estaría preparando una portada con los mineros en bola.
  13. Al campamento de la esperanza ya habrían llegado grupos de desplazados.
  14. Habría venta de mazorcas, arepas, pinchos, agua en bolsa, minutos, hasta de películas piratas de la historia de los mineros.
  15. No faltaría el perro callejero adoptado en el campamento.
  16. Caracol ya habría confirmado a Diego Cadavid para interpretar el papel del minero con esposa y amante.
  17. El rescate se hubiera planeado para que empezara después de ‘A corazón abierto’.
  18. J Balvin ya les habría sacado un reggaetón. 
  19. Peñalosa habría sugerido una cicloruta, con sus respectivos bolardos, desde el hospital hasta la mina. 
  20. Los bancos habrían sacado campañas de todo corazón: “estimado cliente dona 20 mil pesos para la fundación pro minero”.
  21. La fundación pro minero tendría testaferros de los narcotraficantes.
  22. El gobierno estaría diciendo que el derrumbe en la mina fue culpa de las Farc y que es una nueva modalidad de secuestro.
  23. Los narcos ya habrían pasado una platica para que el túnel de rescate, sea convertido en caleta para el futuro.
  24. Piedad Córdoba hubiera mediado en el rescate de los mineros.
  25. Un minero estaría diciendo: “Vine porque quise, a mi no me pagaron”
  26. Álvaro Uribe estaría twitteando que en su gobierno, la mina siempre fue segura, gracias a la 'seguridad democrática'.
  27. Ingrid Betancourt habría pedido un rescate ‘simbólico’.
  28. Habría programa de radio “las voces de las profundidades”  y empataría con el de “las voces del secuestro”.
  29. Hugo Chávez llevaría siete horas de transmisión ininterrumpida, diciendo que la mina es un refugio de armas 'yankees'. 
  30. Noticias Uno habría encontrado un falso positivo entre los mineros.
  31. El DAS ya habría chuzado las llamadas de los mineros.
  32. La revaluación del peso sería por culpa de la situación en la mina. 
  33. No se sabría la edad certera de uno de los mineros porque nació en Chocó.
Y finalmente después de haber sido adjudicado el rescate, a pesar de todo, la maquinaria hubiera llegado, la hubieran instalado y la operación rescate habría comenzado, pero se hubiera quedado iniciada porque la firma contratada se habría quedado sin presupuesto para continuar con el operativo… Al parecer eran familiares de los de la calle 26.

Twitter: @alejodiceque

miércoles, 6 de abril de 2011

Kompórtese en Internet :)

Es impresionante cómo aparecen creyentes de las mentiras informáticas todos los días. ¿Será que aquél que se inventa los números ganadores de la lotería en un pescado es el que se mete a Internet a difundir basura? Si es así, entonces que los de la CIA e Interpol vayan a los corregimientos de la costa porque allá se esconden los Bin Laden del Internet. A continuación explicó a qué me refiero:

Correo basura o spam
 
Es bonito encontrar en su casilla correos agradables, interesantes, con información útil, que lo ayuden a su quehacer. Piense que no es suficiente con ir a su casilla de correo física y tener que tomar las facturas de los servicios (que no quisiera recibir, que no quisiera pagar), sino que además le toca sacar volantes del mercado de la esquina, del de servicios de reparación, del de descuentos de lámparas, alfombras y pendejadas que no le interesan… incluso hasta de gente ofreciéndose para trabajar en lo que sea. Pues la evolución no tardó mucho para mandar estas cosas al correo electrónico.

De los correos electrónicos que recibe a diario, varios son ‘spam’, correos que uno nunca pide pero siempre llegan… y vaya que sí hay ‘spam’ para todos los gustos. A usted le habrá llegado seguramente (y si no, espere tranquilo que no se va a salvar) ofertas de tinta para impresoras, ofertas para volverse millonario quedándose en la casa, incluso hasta que Estados Unidos le acaba de entregar la ‘Green Card’. Y por supuesto el ‘spam’ más ‘penoso’… el de alargar su aparato reproductor, el de viagra en oferta, el de las mujeres más ‘calientes’ cerca a su casa… ¿¡Quiénes son ellos para sugerir que yo necesito estirarme el ‘invertebrado’!? ¡Dejen de joder!

Cadenas o hoax

Esta clasificación es una de las más irritantes. El hecho de recordar lo que he recibido para ponerlo de ejemplo acá ya me irritó. Se trata de los famosos correos reenviados que se convierten en cadenas horrorosas que nunca acaban, porque siempre hay un despistado que cae y los reenvía. ¡NO! ¡NO ES CIERTO! Que si no reenvía el correo le caerá una maldición. Al contrario, si lo hace, sí será maldecido, por lo menos yo lo haré si me lo reenvía a mí.

Así que si le llega una oración de la Virgen, léala, si quiere guárdela o imprímala, pero no crea que porque le exige que se la tiene que enviar a más gente usted va a ser más feliz. Y si es un conjuro para conseguir pareja,  trabajo o dinero, ¡NO LO REENVÍE! A usted le llegó reenviado y probablemente antes de leer la bazofia del contenido, primero tuvo que recorrer cientos de correos de víctimas a los que ese mismo correo ya les fue enviado. Entonces sea sano, salga y juegue el chance, colabore con los impuestos a la salud y evítese un madrazo o que lo borren de la lista de contactos por continuar esa cadena.

Tampoco es cierto que Hotmail vaya a cobrar. Llevan once o más años diciendo que ahora sí, que esta vez sí empieza la época de cobro. ¡NO! ¡NO! ¡NO ES ASÍ!… y si fuera así, pues no sea bobo hay muchas más opciones: Yahoo, Gmail, AOL, Orkut, etc… ¡Deje la preocupación! No proteste, no reúna firmas, no moleste, cámbiese de compañía si algún día le llegan a cobrar.

Los archivos ppt
 
Las presentaciones de Power Point no son todas mentiras, ni todas son odiosas, pero ojo: ¡NO EN EXCESO! Si usted decide ver una presentación de 45 diapositivas es porque no tiene televisión, no encontró nada para leer, nadie para chatear o a quien pudiera llamar. ¡Muy triste! ¿No? Así que piénselo, esos archivos son para que reflexione, son la última opción, son los que dicen rompa el vidrio en caso de emergencia, si definitivamente no hubo nada más en el planeta que lo pueda entretener, pues ábralos y léalos… eso sí no crea que los demás andan tan desocupados como usted, entonces no los reenvíe.

Kultura Messenger
 
En Messenger también hay expertos en desesperar. Allí no son cadenas de correos, pero sí de emoticonos, avatares y guiños. ¿Quién se inventó esos guiños? Unas animaciones que se despliegan más allá de la ventana del Messenger y que hacen ruidos y son incontrolables e inevitables para quien las recibe. ¿De quién se estaría vengando el que inventó eso? Lo cierto es que somos muchos los que tenemos que pagar las consecuencias y recibir el cerdo que baila o los labios macabros de rojo infernal que se estampan en la pantalla o el niñito fastidioso que golpea… De verdad fue una idea inoportuna que decidieron incluir en Messenger.

Y el abuso de los emoticonos también aflora. Está bien usar los ‘smileys’ o caritas con expresiones; son pasables, pero resulta que los emoticonos también evolucionaron y ahora se pueden personalizar. Es como haber legalizado la marihuana… ahora cualquiera puede crear un emoticono de lo que sea. Y lo difícil es tener que interpretar lo que le intentan decir a uno con ese emoticono.

Hoy en día hay que aprender emoticono antes que leer y escribir. Resulta que ahora para decir: “estoy ocupado” o “estoy trabajando” cuesta mucho escribirlo en español y en cambio le ponen a uno un muñeco rompiéndose en una máquina de escribir, una vieja llorando al frente de un computador, un sujeto golpeándose contra el escritorio o cualquier otra cosa.

El colmo es cuando en los nombres la gente se pone un chorrero de basura, ejemplo: [A =14][c=30]Ma[/c] [c=4]–›[/c][c=30]Arias[c/][/a=0] Y no es un desafío matemático… son emoticones escritos en código (si quiere saber qué son ponga eso en Messenger y lo lamentará) Y así le toca interpretar a uno quién carajos es la persona que está ahí… y es peor cuando en vez de foto usa un avatar… (un dibujo algunas veces animado que supuestamente caracteriza a la persona)

Y si a lo anterior le sumamos que… perdón, ke ahora se eskribe así, ntonces termina de pintar el kuadro. Es horrible pero es la degradación del lenguaje y pasa en otros idiomas también. En inglés ya no se escribe “wait me” basta con escribir: “w8 me”. Así ke ahora la kostumbre es skribir lo + horrendo k se pueda y mostrar  ♥ X 100pre Xra tod@s.

El hombre es un animal de costumbres y habrá que hacerlo leyendo el español de jeroglíficos que se impone, es batalla perdida. Y el futuro negro se ve venir… ya la invasión ha llegado a las redes sociales, en 2009 la gripa AH1N1 amenazó por todo lado, ese mismo año parece que mutó en ‘Farmville’ y ahora es imposible evitarla en Facebook. Felicito al que llega al último nivel de ‘Farmville’, demuestra que no tiene nada más que hacer en la vida, ni siquiera ver presentaciones de Power Point.

Para concluir, por piedad, acuérdese que Internet demanda un poquito de etiqueta y de astucia. ¡Compórtese! No es cuestión de moda, es de respeto. No use el botón de reenviar tan seguido, mire que hay otras batallas por luchar como para perder tiempo en esos correos, recibiendo guiños o interpretando emoticones. ¡Gracias!

Twitter: @alejodiceque

martes, 5 de abril de 2011

"Guárdeme el puesto": El origen de todo mal


Gracias a que esta sociedad está diseñada para hacer filas por todo, un terrible mal se ha venido propagando en este escenario. El hábil y tramposo acto de pronunciar tres palabras: “Guárdeme el puesto”, frase corrupta y maligna que está carcomiendo las filas de todo lugar.

No hay hasta el momento nada que indique cuándo surgió esa famosa y molesta forma de colarse ‘legalmente’ en una fila. Puede que sea una maña traída por nuestros colonizadores. Piratas y presidiarios que seguramente odiaban hacer la fila para ir por su ración de comida y deseaban salirse de alguna forma sin perder ese lugar que creían ya era suyo, se las ingeniaron para poder evitarla.  Claro, no podían insinuar su magnífica idea ahí, entre ellos mismos, si lo hacían seguramente puño, espada y perdigones les esperaban si intentaban ‘colarse’ de nuevo en la fila. Pero conquistando a las indias, se aprovecharon de su ingenuidad y les lavaron el cerebro para que en ese escenario sí fuese posible poder ‘colarse’ sin necesidad de arco, ni flecha, ni nada amenazante por delante.

Todo el origen es una suposición, quizás fue en nuestras filas libertadoras donde tuvo su punto de ignición: Ya me lo imagino, subiendo por el páramo de Pisba, rumbo al pantano de Vargas, el soldado criollo diciéndole al de adelante: “pssst… oiga, Chitiva (por decir algún apellido) guárdeme el puesto mientras ya vengo que voy a ir a saludar a la hija de la doña de aquella casa…” ¿Y qué podía decir Chitiva? “¡No!, busté que creyó, que estamos acá de paseo o qué… si lo hace lo reporto con mi General Bolívar y que lo pongan al frente de la fila… ¡busté verá!” Eso es lo que a mí me hubiera gustado que le dijera, pero como el “guárdeme el puesto” trae consigo una inmensa dosis de hipocresía, seguramente Chitiva se mordió los labios, apretó los puños y se tragó la respuesta para, en cambio, decirle: “bueno, listo, yo se lo guardo”.

Y es así como creo que fue progresando, lamentablemente, ese carcinoma. Hoy sigue vivo, hoy está latente, se presenta en todo lugar, en cada escenario, en múltiples formas. Es el triunfo silencioso del demonio.

Colombia ama la fila

Ahora sí que le ayudamos a ese demonio a que nos invada. Le facilitamos todo, cualquier trámite que alguien tenga que hacer, es fijo que tiene que ser con fila. Involucionamos a que todo se hace con fila, desde pequeños hacemos fila. Para entrar al salón hay que hacer fila y además, ¡tomar distancia en la fila!... Hasta para el examen de ingreso al ejército ¡hay que hacer fila!

El lugar más común donde todo ciudadano llega a hacer fila es un banco. Este es el reino de las filas (Claro que también está el imperio del Seguro Social). Los banqueros son como Charlie con su fábrica de chocolates, sólo que ellos fabrican filas. Filas en todas sus presentaciones: fila para clientes con tarjeta, fila para clientes sin tarjeta, fila para clientes exclusivos, fila para no clientes, fila para entrar, fila para salir, fila para pedir las vueltas, fila para preguntar donde hace la fila; en fin, fila, fila, fila…

Con el caldo de cultivo ideal, sólo queda poner en acción el demoniaco “guárdeme el puesto”. Cuando usted ya vio que le tocó hacer la fila más larga, que se sale de las cintas guías que la demarcan; que es la fila atendida por apenas una sola persona, que es la más lenta, la que más crece y la más heterogénea, no le queda más que respirar profundo, relajar los músculos y caminar hasta el último lugar y disponerse a hacer la fila…

Resignado, usted se asegura de que su transacción ya esté debidamente diligenciada antes de ingresar al último lugar, incluso cuando se da cuenta de que alguien más también se dirige a su misma fila, usted sacrifica la carrera que le puede dar el puesto por delante de esa persona con tal de que a usted no le falte nada, ni el esfero de reserva por si las moscas… Y cuando ya está en la fila, pasan los minutos, usted si es de buenas ha avanzado un par de pasos y siente alivio cuando nota que alguien más viene hacia su fila, usted ya no es el último, alguien más lo será. Una fraccionada sonrisa se dibuja en su cara. Momento ideal para que el diablo ataque. El que está adelante suyo, con docenas de papeles en las manos, el que usted dejó ganar, ese al que usted dejó llegar primero, como puede se esculca por todo lado, se auto requisa de pies a cabeza buscando quien sabe qué, pero no lo encuentra, entonces se voltea ni siquiera le hace contacto visual y al mismo tiempo que procede a abandonar la fila, sincroniza el movimiento del zapato con la boca y de repente se escucha: “¿me puede guardar el puesto un momentico?”

Usted sabe que esas palabras fueron para usted, pero usted no responde, no hay necesidad, ese sujeto da por entendido, sin ni siquiera mirarlo que usted ha aceptado guardarle su lugar. ¿A qué se va? ¿Por qué abandona la fila? ¿Es un cobarde? ¡No! El cobarde es usted por no responderle: NO, NO LE GUARDO NADA. El sujeto aquel empieza a desfilar por todo el banco, de puesto en puesto, preguntando aquí, consultando allá y mientras tanto la fila detrás de usted sigue creciendo más y más.

Justo cuando han pasado como dos días de espera en esa fila (o sea como media hora en mi reloj exagerado) y faltan dos personas para que usted quede en la cabeza de esa fila que hacia atrás es incontable, aparece otra vez aquél desgraciado. Y para hacer notar más que había dejado a guardar el puesto, empieza a buscarlo desde la parte de atrás de la fila. “Con permiso, perdón, permiso… es que yo estaba allá adelante, él me está guardando el puesto”...

Usted por dentro se vuelve un átomo de actinio… o sea inestable, ¡bum! A punto de explotar… (Repasen la tabla periódica porfa…) y cuando no se aguanta más y se va a desahogar, dispuesto a cantarle la verdad, él le dice “gracias” y usted queda desarmado, impávido viendo cómo aquel no hizo la fila y ahora está a punto de seguir a la ventanilla con docenas de papeles que seguramente le pasará a la cajera de uno en uno…

Ese sujeto ha creado en usted la bomba perfecta, y usted, mientras tanto, imaginándose qué estarán pensando los de atrás.

Las modalidades

Estas son varias artimañas que usan para colarse en una fila con la mencionada frase. Por ejemplo, cuando usted se ha ‘comido’ dos horas de fila y la señora que está adelante le dice: “¿Me cuida el puesto?… es que mandé a mi hija al cajero automático por la plata y no llega; voy a ver qué pasó”… ¡SEÑORA! ¡¿PARA QUÉ DEMONIOS HACE FILA SIN PLATA?!

O qué tal, cuando otra señora como cinco puestos adelante suyo, a punto de llegar a la cabeza de la fila y empieza a decirle a cada sujeto que viene detrás de ella: “¿Me cuida el puesto? Yo voy acá, es que mi esposo está llenando el formulario de impuestos pero parece que no ha terminado y yo ya estoy haciendo la fila” ¿Y? ¿PARA QUÉ CARAJOS HACE LA FILA SI SU ESPOSO NO TIENE NADA LISTO? ¿LE FASCINA HACER FILA? No lo que le fascina es ponernos a usted y a mí de mal genio.
Y esta es olímpica: “¿Me puede cuidar el puesto? Voy a ir a preguntar si puedo pagar en otro lado” Ojalá le digan que no puede pagar en ningún otro lado y cuando vuelva, usted ya no esté con eso ni otro lado ni puesto guardado ¡JAJAJAJA!

¡De frente y con valentía!

Así como para evitar embarazos no deseados o alguna ETS la manera más fácil es decir NO, así mismo para reeducar a esta recua descontrolada, lo más fácil es responderles NO cuando le pregunten "¿me guarda el puesto?"

Cuando usted diga NO, va a crear múltiple conflicto. El que le está pidiendo que le cuide el puesto se va a bloquear, su cerebro va a sufrir un corto circuito. Por primera vez escuchará una respuesta y será negativa. No se va a poder salir con la suya.

Seguramente, él va a lograr reaccionar como víctima y lo intentará poner a usted contra las cuerdas con una contra respuesta como: “uich… qué grosero” No importa, usted devuelva ese golpe con este otro: “No me pregunte que si le guardo el puesto a mí solamente, pídanos a cada uno de los que estamos detrás suyo el favor y si hay consenso pues ahí sí, le guardamos el puesto, pero no me entregue la responsabilidad de su puesto a mi porque yo no soy el único de la fila”… ¡Usted acaba de mandar un gancho de K.O.! Lo va a dejar perdido, ahogándose, sin probabilidades de retorno. ¡Usted va a sentar un precedente en ese banco!

También puede usar granadas como esta: -“¿Me guarda el puesto? Voy a mirar si tienen el formato para clientes”-. –“No, no le guardo el puesto porque la fila se hace cuando uno ya trae las cosas completas y sería injusto con los demás que están detrás mío y suyo, y sí traen todo listo”-.

Y si quiere usar el arma sarcástica, simplemente diga: “Le guardo el puesto, pero le cobro 20 mil, porque estamos en un banco y aquí nada es gratis”.

Claro que puede haber excepciones. Hay momentos en los que usted amablemente puede guardar el puesto, por ejemplo si la persona que está adelante ese día tiene problemas digestivos y no puede apretar más y la fila ha sido tan demorada que el poquito tiempo de pausa se le agotó. Listo, no hay problema. Dígale que sí , sí le cuida el puesto mientras él huye despavorido en búsqueda de un baño y deséele suerte para que no tenga que hacer fila allá también.

Yo, por ahora, no escribo más, porque dejé a una pobre víctima cuidandome el puesto en el banco, usando sus mismas tácticas, no la miré y ni le di el más mínimo chance a que respondiera. Le dije “¿Me cuida el puesto un momentico mientras voy hasta mi casa, almuerzo, escribo una nota para mi blog y vuelvo?” Ahora que regrese (ojalá que ya esté llegando a la cabeza de la fila) debo continuar con la función y atravesar toda la fila señalándola y diciendo: “Es que ella me está cuidando el puesto”.

Twitter: @alejodiceque

¡30 años y soltera!

ADVERTENCIA: Niña, atención, si usted está en una edad cercana a la mencionada y su estado civil es como el del titular, por favor no lea esta nota, porque no le va a causar ninguna gracia y le puede hacer doler su autoestima…

La historia dice que el mundo se sacudió en la década de los 30. Todo se derrumbó, el golpe fue incontenible y el desespero alcanzó infinitas proporciones. Fue común encontrar suicidios causados por la devastadora crisis. A pesar de los esfuerzos globales por contenerla, las consecuencias fueron evidentes: ¡cumpleaños número 30 y TODAVÍA Soltera!

No, no se trata del desplome de la Bolsa de Nueva York, esa crisis no fue tan dura; en cambio, ser SOLTERA de 30 años es una hecatombe social que se origina en una sola persona incapaz de evadir la soltería.

El número 30 es un gran muro que todas atraviesan y que del otro lado las clasifica en afortunadas o condenadas. Mujer que llegue a los 30 del otro lado del muro casada, con un anillo que la ate, más que a un hombre, al hecho de no pertenecer al otro grupo, es una mujer afortunada. Todas, absolutamente todas matan, comen carroña, bajan al infierno y besan al diablo, hacen lo que sea por quedar dentro del grupo de las afortunadas. Es una pelea espermatozoica por conquistar no un óvulo, pero sí un anillo que las lleve al edén de la palabra: ‘casada’.

Pre avisadas

Ha de ser cuestión genética, pero todas lo saben o lo intuyen, está en su instinto que la única vacuna contra la crisis de los 30 años es ese bendito anillo. No hay otra fórmula ni escape. Sin el anillo ellas saben que van a tener que afrontar la crisis, por eso desde que aprenden a hablar ya juegan al papá y la mamá, porque ya se entrenan, por instinto para luchar por ese anillo.

También fueron las que se inventaron el jueguito del papel y los numeritos. Y el jugador debe decir cuántos años tiene y el nombre de tres mujeres y tres cifras distintas y bla bla bla para que al final el resultado sea: Se va a casar con tal a la edad tal y va a tener tantos hijos. ¡El instinto las lleva a eso! ¡Es su felicidad!

Y por ahí mismo desfilan las escondidas americanas y el jueguito de la botella, porque por instinto, casi que desde que aprenden a caminar, se andan entrenando para el día D.

Además, para fomentar la preparación hacia el logro del anillo, ellas se ayudan del montón de biblias que pululan en el mercado: ‘sex and the city’, ‘El diario de Bridget Jones’, ‘Dawson’s creek’ y hasta ‘Desperate housewifes’. Ellas se devoran este tipo de series y cuanta novela transmiten fantaseando con el mismo final, el de la boda; porque claro, para ellas no puede existir un mejor final. Nunca una historia podrá acabar con la inauguración de una miscelánea o un trabajo de parto en un hospital o alguien saliendo de una embajada con la visa aprobada, por ejemplo. No, ellas quieren su único final posible que es ver a la protagonista casándose, no existe más felicidad.

Revolución

La revolución feminista se presentó a lo largo del siglo XX y con ello una consecuencia bien especial para las solteras: Una lucha abierta y desgarradora por el matrimonio. Ya no quedó en manos de papás y mamás la escogencia de maridos para ellas. Ahora, ellas mismas tenían que salir al mundo a cazar su propio marido.

Esa lucha las llevó a usar todo tipo de artimañas y estrategias para conseguir su objetivo de no llegar solteras a los 30. Se convirtieron en vaqueras buscando becerros para enlazar. Su intención de caza las lleva a hacer cosas como aprender a cocinar, lavar, planchar, a guardar sagradamente las tardes de los domingos para ir de visita al batallón donde su ‘becerro’ presta el servicio.

Aceptan ir a fútbol, ver películas de acción, a comer pollo con la mano, aprenden a jugar Play Station, a usar aparatos electrónicos, incluso hasta comprar la Soho por iniciativa. Todo para asegurar el potencial anillo.

Y cuando creen que lo han dado todo pero no ven resultados, optan por la caza en el extranjero. Usan sus últimos cartuchos en busca de un marido de mayor categoría, lo cual puede resultar en doble recompensa: Casada y con ‘gringo’. Pero si esa opción se frustra, hay muchas que optan por atrapar cualquier turco panzón que les ponga el anhelado anillo, antes que quedarse solteras a los 30.
  
Todo se derrumba

Si llega el cumpleaños 29 y ellas ni siquiera tienen novio, entran en la crisis de los 30 prematuramente. Su cerebro no es capaz de albergar más información que soltera, soltera, soltera y cuando le recuerdan que ya viene el número 30, se bloquea. ¡plop! Un síndrome autista recorre su interior. Sus pupilas se dilatan y pierden el horizonte, sus movimientos se adormecen y apenas si logran respirar.

La palabra celebrar para una soltera que va a cumplir 30 se convierte en un insulto aberrante. Si existen estadísticas al respecto, deben concluir que este debe ser el cumpleaños menos festejado en el mundo.

La fecha es inevitable y la pobre condenada empieza a sufrir la metamorfosis. Los cambios son infinitos. Automáticamente deja de ser soltera, porque pasa a ser SOLTERONA, y sus deseos de ser mamá se reprimen con el de ser tía. A cuanto niño ve nacer se le ofrece ser su tía, así el niño sea el de la empleada del servicio, ella quiere a como dé lugar ocupar ese puesto.

Si llega a estar invitada a un matrimonio, se vuelve la dama de honor, la madrina, la que organiza, la que va, la que viene, la que hace y deshace y en la fiesta de despedida, ella asume que esa por fin es su fiesta… Ella es la que termina gozándose todo el espectáculo preparado para la novia, ella es quien se desgarra a grito enardecedor cantando ‘Put a ring on it’.

¿Y después?

¿Qué rumbo toman las mujeres que ya no se casaron antes de 30? Las que alguna vez abrieron demasiado las piernas seguirán con sus hijos de padre NN, muchas de ellas, intentando resucitar el espíritu de cazadoras, en reuniones de padres de familia, piñatas y hasta supermercados, en procura de algún viudo o separado que ande suelto.

Otras encuentran por fin paz, uniéndose a la iglesia, hoy día cualquier iglesia. Es más, si no es católica, quien quita que por accidente el pastor sea soltero...

Las que se vuelven las mejores tías del mundo terminan en algún colegio como profesoras de matemáticas o botánica.

Otra gran porción le da vida y rentabilidad a la variada oferta de citas en línea. Gracias a las solteronas, Match.com y Eharmony.com ya prestan sus servicios en el mundo entero.

Tal vez las que ni siquiera logran obtener pareja en Internet, del desespero son las que toman como salida los grupos feministas y dedican el resto de sus vidas a embestir contra esos mismos sitios, entre otras cosas.

Hay quienes se llegan a entusiasmar al mismo nivel de una noche de bar, con el plan de doblar medias encerradas en casa los fines de semana.

Y sin duda alguna, muchas se cambian de equipo, se cambian el ‘chip’ y buscan otro XX, mandando al olvido al XY que nunca les llegó.

Toda una vida luchando por ese anillo que las inspira, lástima por las que se pasan de la edad de 30 y pasan de inspirar a aspirar a sobrevivir de algún modo; pero, si fuera por ellas, se amputarían ese anular desnudo que las condenó a tomar otro rumbo, ese anular que se convierte en su memoria, en su karma, en su fracasado pasado que las desligó de ser casadas. ¡Qué desgracia: 30 años y su dedo anular, VACÍO!

Twitter: @alejodiceque

lunes, 4 de abril de 2011

Prohibido leer esto

Al verbo ‘Prohibir’ se la ha dado otra connotación, a pesar de su expreso significado. Para mucha gente quiere decir: “Tranquilo, hágale, bien pueda, que no pasará nada”. En cualquier parte donde aparezca la palabra ‘Prohibido’, en realidad está indicando: bienvenido, disfrute de lo que no se permite. Y todos, absolutamente todos le estamos cambiando el significado, desde el hijo que prende el Play Station sin permiso hasta el que anda en botas machita de rebelde en las montañas y si no es así, entonces ¿Por qué accedió a leer este texto?

Una hipótesis del origen de nuestro comportamiento con esa palabra puede estar en los primeros días de la humanidad. Concretamente en aquellos momentos en los que Dios les enseñaba el Edén a Adán y Eva. Quizás Él no supo expresarse adecuadamente, quizás la pareja era tímida y no pidió que Dios repitiera la lección, lo cierto es que hubo una especie de confusión en la parte del manzano prohibido. ¿Que fue culpa de la serpiente? No, no, Bush no había nacido todavía… entonces por no aclarar qué era lo que ‘Prohibido’ quería decir exactamente es que después a Eva le pasó lo que le pasó.

Y el que se encargó de reportar la historia tampoco aclaró y por el contrario vendió el ‘Prohibido’ como una tentación y el resto de la humanidad por los siglos de los siglos así lo interpretó. Por eso, en nuestros días, encontrarse con ‘Prohibido’ por ahí es causa de éxtasis, de que algo emocionante está por ocurrir.

‘Prohibido’ es la clave para entrar a un mundo incitante, es el paraíso infernal que suelen pintar. La emoción que siente un menor de 18 cuando está en Internet, al darle clic al “sí, soy mayor de 18” es incomparable: Acceso a un sinnúmero de diversiones que por ser menor de edad no puede tener (Usted se imaginará la clase de sitio web al que está entrando, yo sólo sugiero la regla general… ¡pervertido!) Pero como dije antes, a todos nos pasa. ¿Quién no ha violado la norma?

Prohibición global

No existe una ciudad en el mundo donde no se burle al ‘prohibido’. Hasta en los más extremos regímenes hay detractores, ni en Pyongyang, Corea del Norte, el prohibido significa lo que la letra dice que debe significar. En Cuba, Fidel dijo prohibido salir y los cubanos empezaron a poblar Miami; en Iraq era prohibido tener armas de destrucción masiva pero Estados Unidos fue por ellas; en el Mundial de fútbol era prohibido tocar el balón con la mano, pero Maradona inmortalizó el gol de la mano de Dios; En Colombia se prohibió recibir dineros ilícitos y Samper fue presidente.

Así que no importa en qué idioma se escriba, siempre se interpreta igual. ¿Por qué esa atracción a querer ejecutar lo prohibido? Algunos estudios concluyen que es la adrenalina que secreta el cuerpo la que causa la excitación de romper la regla. Lo que significa que si una persona quiere emoción, necesita que su cuerpo genere adrenalina y para que produzca adrenalina puede tirarse de un puente atado a una soga, ir en una canoa por las aguas del Guaraní, montarse en una Ducati o pararse en la Jiménez después de las 10 de la noche. Claro aquí se supone que lo prohibido viene en combo: Actividades peligrosas = Actividades prohibidas, en otras palabras: Tranquilo hágale, bien pueda mátese, que no pasa nada.

No todo es adrenalina

Los científicos se quedaron cortos. No todo lo prohibido genera adrenalina, pero sí atracción. ¿O acaso estacionarse en la calle es una actividad extrema? Extremo debe ser estacionarse en los parqueaderos públicos, creo yo… Lo ‘prohibido’ se metió con tal profundidad en nuestras vidas que ya se convirtió en rutina. Hay casos en los que suena el despertador, viene un bostezo,  se hace lo prohibido y luego otro bostezo y a seguir como si nada (Imagínese lo que quiera en la parte entre bostezos prohibida anterior) Lo prohibido es tan común que se hace en masa, como botar colillas de cigarrillos en la calle. Eso es arrojar basura en sitios públicos, lo que no está permitido, pero qué fumador se emociona por buscar una caneca para su colilla… ¡Ninguno! Comprar películas pirateadas en San Andresito no es que sea muy legal que digamos, pero no genera ni cinco de adrenalina, tampoco.

La violación a lo prohibido llega al descaro de corromper las normas que establecen las prohibiciones. Basta con ir al centro de Bogotá y encontrar pirateados: La Biblia, la Constitución, el Código de Policía, etc… Es tan común que ya ni siquiera quienes están encargados por velar el cumplimiento de la norma se esfuerzan por evitar las violaciones. Que haya buses con gente hasta en la registradora, que nada pasa; que en cada casa existan CDs de vallenato mal quemados, que nadie va a decir nada; que sigan descargando programas ‘hackeados’ que por eso no los van a detener.

Mis propios pecados

Todos tenemos una gran colección de prohibiciones mandadas al carajo. Es hora de confesar algunas mías, como por ejemplo hundir el acelerador del carro hasta lo que le dé cuando voy por la autonorte entre la 153 y la 170. O por ejemplo, tener el descaro de exigir que la película me salga buena, sabiendo que estoy en San Andresito…

Quizás la prohibida más olímpica fue cuando tuve que adaptar todo lo que me rodeaba a condición estudiantil, es decir, que todo me costara a precio de estudiante. En el exterior, quien está estudiando tiene beneficios: transporte, alimentación, servicio médico, entretenimiento, entre otras. Lo que sucedió fue que la condición de estudiante no iba a durar para siempre y eso significaba que aquellos beneficios se iban a terminar.

Mi genial idea fue inventarme un carné con un logo original y una institución sacada de las Páginas Amarillas. El crimen funcionó. Con ese carné seguí portando los beneficios estudiantiles, sin serlo. Presentar esa identificación ante quien me la pedía generaba demasiada adrenalina, siempre tenía la duda de que no se iban a creer el cuento. Hacer lo prohibido era emocionante… y ahorrador.

Sin embargo, no fue el crimen perfecto. Hubo allegados que se enteraron de mi artimaña y cuando ellos se vieron en mi misma situación me pidieron el favor de que les ‘ayudara’ con su problemita. Total, después hubo más personas cargando esos carnés ‘prohibidos’. Ahora, que ya no necesito de esa maniobra, simplemente me detengo a escuchar casos de gente en otros lugares que hace lo mismo; siento algo de alivio al saber que yo no era el Capo del Carné. Esa idea no era original después de todo. Sin embargo es el colmo que todavía me pidan el favor… Lo siento señores yo ya me regeneré, ese mundo quedó en el pasado. Quisiera decir les prohíbo que me busquen para esa clase de favores, pero si lo digo, pues ya saben qué pasa…

El comportamiento humano sería diferente si ‘prohibido’ no fuera lo que es. No nos conformamos con la definición que le dio la Academia. O tal vez sí, en realidad sí queremos que sea ese el significado, porque así sabemos que siempre vamos a estar invitados a hacer lo contrario a su definición.

En definitiva, creo que la solución fácil sería optar por cambiar oficialmente el significado al verbo y que prohibido sea un sinónimo de permitido. Es la opción lógica, pero ojalá no ocurra, que las Academias no toquen el verbo nunca, prefiero seguir con la herencia interpretativa de Adán y Eva. Si le dieran otro significado a ‘prohibido’ seguro habría que buscar otra forma de generar adrenalina porque ya no sería tabú, no excitaría, no habría esperanzas para los cubanos, no tendrían sentido los ‘hackers’, no podría acelerar en la autopista… mejor dicho QUEDA PROHIBIDO TOCAR EL SIGNIFICADO DE PROHIBIR.

Twitter: @alejodiceque

domingo, 3 de abril de 2011

¡Aquí huele mal!

¿Qué reacción tiene cuando se sube a un bus y el personaje del lado expele un olor intolerable? Sí, literalmente lo noquea y lo manda a la lona… Y es peor cuando este sujeto ni siquiera tiene que levantar el brazo, no hay necesidad del arma extensible para dejarlo ‘groggy’. ¿Y si resulta que no es uno solo sino que son más de los que su delicado olfato puede resistir? ¡CATÁSTROFE!

Por cuestiones culturales existen millones de personas que no usan ‘agentes’ externos para olorizar sus cuerpos. El aroma natural es lo aceptado, de acuerdo a sus tradiciones. Si alguna vez se quejó porque en Transmilenio alguien olía mal, si iba caminando y un indigente pasó por su lado y no le gustó su esencia callejera, siéntase de buenas, es apenas una demostración de lo que a alguien más le está pasando en otro lugar del mundo, pero multiplicado por dos, tres o más veces la cantidad de olor recibida.

Todo es cuestión de culturas y al colombiano lo han educado con una tradicional asepsia idónea en el mundo moderno. Compatriota que no se bañe y mantenga aseado es por incapacidad económica, por no tener para pagar jabón, cosméticos, perfumes, desodorantes o el servicio de agua potable, pero no por desconocimiento. Por eso es normal pensar que un colombiano visite la bañera mínimo una vez cada 24 horas; lo que no sucede con individuos de otras latitudes.

De dónde vienes y te diré a qué hueles

El cliché es hablar del hedor de los franceses. Es cierto, por casos que allegados míos han vivido, aguantar el olor de su sudoración es difícil, pero es más tortuoso darse cuenta que no lo evitan por simple pereza. Cuando un francés descuidado levanta el brazo hay que poner cara de póquer, no mover ni una pestaña y esperar a que pase el momento… Sin embargo, yo introduzco al menú francés dos ingredientes bastante fuertes: los indios (gentilicio de los nacidos en India) y los coreanos. Y de postre le agrego musulmanes. ¡Qué mortal receta!

Los orientales suelen ser los personajes más saludables del planeta. Sus costumbres alimenticias les han dado longevidad sana. Sin embargo, no todo puede ser olor a rosas. Resulta que debido a las especias que comen e incluso la variedad de comida de mar que tienen, desarrollan en sus cuerpos unos olores bastante particulares. ¿Qué tal compartir un almuerzo con ellos? Con todo respeto, pero el tradicional olor de la cebolla no es tan bravo si uno tiene que terminar oliendo a comida oriental o ‘kimchi’ como he bautizado a su aroma. El kimchi es una especie de salsa picante tan fuerte que es como imaginarse a un alien chorreando su ácido, pero les aseguro que la baba ácida no es así de hedionda.

Tuve la particular experiencia de convivir con un coreano en el mismo cuarto. Él usualmente no comía en casa, por eso el único momento donde tenía que confirmar que había un coreano a tres metros de distancia, era a la hora de dormir. El hedor de su cuerpo, producto de su comida, era inmundo, a tal punto que la cosa pasó a crisis neurótica. Yo llegué a pensar que mi cama, mis cosas, mi closet, todas mis pertenencias iban a terminar untadas de su olor a kimchi. ¿Qué podía hacer para solucionarlo? La difícil, acostumbrarlo a que comiera McDonalds; la fácil, trastearme de ahí.

Otro grupo cultural es el de los musulmanes. Aclaro que no son todos. Ellos están por todas partes del planeta, incluso hay musulmanes más occidentales que yo, pero en este peculiar caso me refiero al grupo que dentro de sus tradiciones tiene el no usar desodorantes porque contienen alcohol y este elemento es prohibido en su ley. Eso es respetable, pero ojalá esa misma ley sugiriera un reemplazo porque sin desodorante un musulmán puede llegar a hacer de uno un extremista que quiere inmolarse, aunque sea la nariz para no sufrir de su olor…
Y llega la gran orda: los indios. Los mejores publicistas del planeta deben trabajar para Gillette, Menem y todas las que venden desodorantes en India, porque convencerlos de que usen un producto de estos es un verdadero ‘hit’ comercial. Yo creía que estas multinacionales habían fracasado en este país, pero no, allá están y tienen una titánica tarea por cumplir. Todos los que han tenido la oportunidad de compartir cerca de un grupo de indios sabe a qué me refiero o por lo menos está de acuerdo con que son los campeones, los que tienen la más dañina arma ‘desmayadora’.

Los indios son un choque cultural bastante impactante para cualquier occidental porque la persona india es vendida como una de las más interesantes para conocer. Su tradición cultural lo será, mas no su aspecto, deja muchas dudas y letales aromas. El hedor del indio es como una mancha de petróleo en el mar: se sabe por donde pasó y los desastres que causó. Al leer sobre las experiencias que tiene la gente visitando la India confirmo que no es cuestión racista, es sencillamente que el impacto que producen es inolvidable.

¡Que no me toque!

Usar un medio de transporte en donde la población india sea alta es tan desafiante como pintar un grafiti en la Casa de Nariño. Subirse a un bus tiene muchos riesgos. Uno, puede que el bus no tenga ventanas corredizas; dos, puede que tenga pocas sillas disponibles y le toque sentarse al lado de un indio; tres, que el bus vaya lleno y le toque de pie junto a otro indio que va de pie con su brazo alzado. Cuatro… si hay cuatro timbre y bájese… ¡no se torture más!

Montarse a un tren, por ejemplo, debería ser considerado como una actividad de alto riesgo, no porque el tren se descarrile sino porque en un mismo vagón pueden converger indios, musulmanes y coreanos… ¡Que no me toque! ¡Por favor! Pero no crea que es hipotético, esto sucede en todo momento, en este preciso instante, en cualquier metrópoli: Nueva York, Londres, Sidney, hay un de malas al que lo están matando a punta de mal olor.

Imagínese estar bajo 30 grados de temperatura y tener que usar un taxi, cuyo conductor es uno de los mencionados y que por cuestión climática ha cerrado las ventanas para prender el aire acondicionado… No, no crea, el aire acondicionado no lo librará de la bomba sudorienta que ahí adentro ha de explotar. Y un dato adicional que lo puede traumatizar más: los indios se ocupan comúnmente como taxistas a cuanto país emigran ¿Quedó con ganas de una carrera?

Estas son las experiencias que me indican dónde no debería oler mal pero apesta y con el olfato de un sabueso ya sé qué causa esa repugnancia. Me pregunto entonces ¿A qué olerá el camerino de un equipo indio? ¿Sus zapatos? ¿Cómo será compartir un sauna con ellos? Preguntas que jamás me atreveré a resolver, si hay algún valiente, pues hágalo, pero su vida pende peligro, en mi caso sé que cuando visite un camerino o entreviste a un futbolista o me tome una cerveza con un ‘ruso’ en Colombia, ya no me quejaré de su sudor, porque sé que será pasajero y no pondrá en peligro las narices de los demás.

Twitter: @alejodiceque