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miércoles, 21 de diciembre de 2011

Las colombianadas de 2011

No es precisamente por lo que uno dice "Ay qué orgulloso me siento de haber nacido en mi pueblo...", pero sí son las cosas que se encargan de recordarnos de que llevamos la estirpe colombiana hasta los huesos.

Algunos de los hechos recogidos acá son anecdóticos, graciosos y otros polémicos y con alto grado de injusticia y a esta altura del año sirven para hacernos pensar en que ellos –los que protagonizan las colombianadas- son una muestra casi genética de nosotros mismos.

Este es el resumen de los diez acontecimientos que fueron más que noticia. Hechos que difícilmente ocurrirían en cualquier otro lugar, las colombianadas de 2011:

1.      Recibimiento Mundial. 

Colombia organizó la Copa Mundial sub-20 de la Fifa, el evento de fútbol más importante de 2011 para esta Organización. Lo cuál debía llenarnos de orgullo. Los colombianos siendo anfitriones de magnánimo evento... Pero... ¡Somos Colombia! Algo se tenía que salir de lo planeado, algo tenía que recordarnos que Colombia no hay sino una y es esta:

El recibimiento de la selección de Inglaterra en el Aeropuerto de Medellín. A muchos les pareció ordinario, les dio pena, fue tercermundista... Simplemente les debió recordar que también son de esta tierra.

2.       El perro del Campín

Eran los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Juagaban Santa Fe contra Botafogo. El equipo bogotano ganaba fácil y cómodo, por eso algo había que hacer para que se notara que ¡Esto es Colombia! Ya que hasta ese momento todo se veía muy europeo, un marco nada identificable con nuestra tierra y por eso en el cielo, al parecer, escucharon las señales de ayuda que se pedían desde el Campín... Por obra y gracia del creador a la cancha saltó la figura de la noche...



Este video es tomado de la señal de Fox Sports que transmite para Sur y Centroamérica y nuestros amigos brasileños, que son amantes de la red, se encargaron de hacer popular este momento único: Un perro al que nadie fue capaz de agarrar. Al final lo que no se ve en el video es que el perro se fue solito hacia las gradas y allá fueron los hinchas los que lo retuvieron hasta que alguno de los encargados del estadio se lo llevó. ¡Qué sería de Colombia sin los perros callejeros!

3.       Doña Gloria

La señora Doña Gloria pudo llegar a ser más conocida que la misma Policarpa Salavarrieta. No necesitó ser heroína de la patria, ni beata, ni milagrosa, ni tener ninguna facultad que la llevase hasta el Olimpo colombiano. Ella solo necesitó subirse a un aparato tecnológico que las gentes de Colombia suelen desconocer. La famosa Doña Gloria quiso dar un paseo en el Metrocable de Medellín y terminó viviendo una pesadilla que ha divertido a millones en el mundo. Lo mejor: ¡Ella es pura sangre colombiana! Su frase antológica: "Me lo tenés que mamar en reversa".



Después de la montada en la cabina del terror, a Doña Gloria hasta la contrataron en una emisora de la ciudad, le han hecho canciones y videojuegos e incluso propuestas para que se monte en otras cosas como aviones, monorrieles, bunging jumping...

4.       Juan Manuel Corzo, el ‘pobre’ congresista.

El senador Juan Manuel Corzo, en 2011, además ostenta el cargo de Presidente del Senado. Lo cual debería darle más responsabilidad como hombre de carácter público y que se supone lo hace digno de representar a la sociedad colombiana. Corzo es uno de aquellos políticos que muchos quisieran extinguir por tan ‘notables’ ideas que ha dejado entrever. La más mencionada y campeona, que es una total colombianada fue la declaración que hizo no sólo quejándose sino proponiendo que los congresistas no deberían sacar de su bolsillo para ‘tanquear’ sus vehículos. Un salario de $16 millones no es suficiente para que Corzo pueda mover su carro.


Después de su propuesta, los ciudadanos decidieron armar una ‘Corzotón’ y con billetes de 190 mil pesos (Más adelante explicaré lo significativo de esta cifra) hicieron colecta simbólica para ‘ayudarle’ al Senador a poder tener con qué tanquear sus vehículos. Colombia, tú lo elegiste, ¡Colombia, ahí tienes tu colombianada!

5.       Pachito, ‘el electrocutador’.

Francisco Santos, ex vicepresidente de la república se hizo bastante famoso entre la población universitaria de Colombia. Obvio, no por admiración, sino todo lo contrario, por repulsión. Un video blog que grabó después de una masiva protesta estudiantil fue la sustancia del caldo que cocinó. En este video, Santos dijo que la ciudad no tenía que soportar ni marchas, ni bloqueos, ni protestas, que la fuerza pública tenía todo el derecho de actuar en defensa de la Nación. Si estuviera en sus manos, él usaría choques eléctricos para disolver cualquier protesta. Muy lindo el pensamiento ultraderechista de un ex vicepresidente de la República.


Ahora, gracias a la tecnología usted puede encarnar a Pachito Santos y electrocutar a los estudiantes de la U. Nacional, en un videojuego de Internet. ¡Que viva Colombia!

6.       Bolillo Gómez, genio y figura

El ex director técnico de la selección Colombia protagonizó un escándalo que no daba para tanto, pero como es colombiano, este pueblo tenía que devorárselo por completo. Tuvo un incidente que debió ser siempre cosa de las autoridades y no del pueblo tras haber golpeado una mujer.  Por culpa de este hecho, perdió su trabajo en la selección, en el comité técnico del Mundial y es objeto de humillaciones en las redes sociales. Pero como esta clase de hechos no son para destacar, entonces quiero destacar esta frase, digna del mal hablado colombiano – somos millones, no solo él- dicha en plena Copa América. Gómez al ser preguntado por si se iría de la selección ante una mala presentación del seleccionado en el torneo, dijo bien clarito "Voy a echar reversa PARA ATRÁS"...


El pleonasmo del ‘Bolillo’ se complementó después con el técnico que lo sucedió, Leonel Álvarez, quien salió con perlas como “Jason Martínez, Falcado García y Dayron Moreno” los nuevos nombres de los jugadores de la selección, de acuerdo al modo de hablar de Álvarez.

7.       Juan Carlos Martínez, el todopoderoso.

El ex Senador que paga actualmente una condena por tener nexos con los paramilitares es digno representante de este pueblo. Es una verdadera ‘joya’. Y sus delitos no son lo destacable entre las colombianadas. Lo que le hace merecer de un altar es la forma cómo manipula lo que sea para salirse con la suya. En este link, está la nota resumen de la fiesta que tuvo en la Picota para su cumpleaños. Luego cuando fue trasladado de cárcel, empezó a pedir permisos para todo. ¡Y se los dieron! ¡Esta es Colombia! ¡Un preso puede pedir permiso para salir de la cárcel y se lo otorgan! Hacia el mes de octubre, en plenas campañas electorales, el hombre pidió permiso en su centro de reclusión en Barranquilla para, supuestamente ir a su casa en el Valle del Cauca. Pero de acuerdo con los medios, que le hicieron una  persecución como si fuera Messi o  Shakira, se conoció que durante todo un fin de semana, se reuniría con sus candidatos apadrinados para hacer política.



Tras los permisos que inexplicablemente la justicia colombiana le otorgó a Martínez, los resultados en las elecciones fueron evidentes. En este link se explica la influencia de Martínez en el país. ¡Colombia, tú los eliges, tú te los mereces!

8.       Miss Colombia ‘flashing’.

Hace ya más de una década que Colombia no figura en Miss Universo. Entonces, Catalina Robayo, Miss Colombia, se las ingenió para figurar a como diera lugar. Su nombre tenía que pronunciarse en cada rincón de Sao Paulo, sede del concurso. Si no iba a ser a punta de belleza que se llevara las miradas, tenía que ser apunta de morbo y por eso, la colombiana hizo su colombianada, se quitó la ropa interior –los cucos, a lo colombiano- para levantar fama... y uno que otro contratico.



La verdad a nadie le importó si a Catalina Robayo la coronaron o no, con el ‘flashing’ en los eventos del concurso fue más que suficiente.

9.       Con 187 mil pesos, no se es pobre.

El Departamento de Planeación Nacional implementó un nuevo sistema de medición de pobreza en el país y la conclusión fue que una persona que recibe más de 187 mil pesos mensuales, no es pobre. Y si en un hogar, cuatro personas aportan en conjunto más de 748 mil pesos mensuales, no se le considera dentro de la línea de pobreza.
                  

Ya los colombianos son pobres de espíritu, de nacionalismo, de valores, de cualquier otra cosa, menos de dinero... según el Gobierno. (La cifra de 190 mil usada en los billetes simbólicos para la ‘Corzotón’ fue una cifra redondeada que también hacía referencia a este tema de la medición de pobreza implementada)

10.   ‘Lechuza’ Moreno.

Luis Moreno no es colombiano pero lo que hizo dio de qué hablar por bastantes semanas en este querido pueblo. Él fue jugador del Pereira y en un partido en Barranquilla se hizo famoso por su habilidad para deshacerse de una lechuza –muy comunes en el estadio Metropolitano- que estaba en la cancha.



La pobre lechuza fue llevada de urgencias, hospitalizada y atendida con el ‘debido cubrimiento mediático’ que los colombianos se merecían (Lástima que no estaba el patrullero del aire en Barranquilla). La lechuza murió y Luis Moreno tuvo que pagar los gastos médicos, más una multa impuesta por la municipalidad y, además, ir al zoológico para darle ejemplo a sus hijos... Semanas después, el mismo Moreno usaría la patada 'matalechuza' contra el juvenil jugador Castillo, del Cali, cuando estaba en el suelo y la jugada ya había sido detenida. Gracias a las retrógradas habilidades para jugar al fútbol, al panameño se le conoce ahora como ‘Matalechuza’ Moreno.

Menciones especiales.
Nunca faltarán las menciones especiales. Y en las colombianadas de 2011 también hay menciones para destacar otros hechos como el día en el que un ataúd con su huésped respectivo fue entrado al estadio de Cúcuta, antes de llevarlo a la funeraria.

Y siguiendo con el deporte, no hay que dejar de mencionar a la Comisión Disciplinaria de la Dimayor, encargada de resolver asuntos extra deportivos del fútbol profesional. La sabia comisión desapareció de las estadísticas el partido Quindío – Nacional. Y el juego Boyacá Chicó – Junior terminó con un punto, apenas, cuando los reglamentos del fútbol entregan tres por partido ganado o dos (uno a cada equipo) cuando termina empatado.

Y finalmente a la lindísima Carolina Cruz. No se sabe cuál fue la colombianada, si el error que cometió intentando dar una opinión en inglés o el maremágnum de acciones que ha hecho para intentar borrar de Internet todo rastro que revele sus declaraciones ‘in English’. Sea cual sea, merece la mención entre las ‘colombianadas’ que deja el 2011.





                        


¿Es hermoso vivir entre colombianos o no? Otros países tendrán a Wendy Sulka o a la Tigresa cantando en ‘inglés’, pero nosotros nos esforzamos por sacar los propios. ¿Será que en el primer mundo si existirán las Suizadas o las Noruegadas? Esta sopa llamada Colombia tiene lo ‘suyo’, lo que hace única y le recuerde a muchos de dónde es que vienen.

Twitter: @alejodiceque

sábado, 30 de julio de 2011

Colombia ya no fue el mejor Mundial de la historia ¡ash, lástima!

Es en serio, este Mundial sub-20 ya no fue el mejor de la historia. Tantos errores no pueden acreditar ese título. Más bien, vayamos pensando que en los meses venideros tendremos a las IAS investigando (Fiscalía, Procuraduría, Contraloría) cómo fue que se manejó el operativo del Mundial por parte de los funcionarios públicos.

Las dos cosas más visibles en un evento de estos son dos: Los Estadios y la ceremonia de inauguración. No importa si son Juegos Olímpicos, Mundial de mayores, Panamericanos, etc; lo que captura el interés de la mayoría de lectores y televidentes en el mundo son estas dos particularidades. Miremos, cómo le fue a Colombia.

Inauguración

Según la organización de Barranquilla, la inauguración iba a ser apoteósica, magnánima, algo nunca antes visto. 625 grupos, que suelen participar en el Carnaval iban a hacer ochas y, por ende, panochas. Más de 2000 personas iban a pisar el escenario para deleitar visualmente al mundo con su espectáculo. Lo triste es que el espectáculo, la parte esencial, no deleitó para nada. Fue como probar una masa insípida, incolora e inodora. (Vayan haciendo cuentas a dónde fue a parar esa platica)

¿No pensaron en la transmisión de televisión? Más de un año para preparar 32 minutos de ceremonia y parece que no tuvieron en cuenta a las cámaras de televisión. Cuando el estadio apagó las luces para el inicio del evento, es como si jamás hubieran vuelto a encenderlas. Todo se quedó en penumbras. Usaron ‘spotlights’ (apuntadores) para seguir al que tenía la acción en el acto. Pero esos spots parecían luces de jardín, al llegar al protagonista ya la intensidad de su luz se había perdido. En un televisor moderno, de pantalla LCD, esa iluminación se veía de relleno, no principal. El resultado, figuras opacas paradas en la cancha logrando que fuera mucho más atractiva la televisación de una sesión del Senado.

Semanas atrás, la organizadora de la coreografía, Rosanna Lignarolo, en una entrevista dejó prever que iba a ser un acto muy ‘a la colombiana’. Palabras más, palabras menos dijo que acá no existían ni los recursos ni la tecnología para siquiera imitar lo que años atrás el mundo ha visto en las ceremonias de Pekín 2008 o Suráfrica 2010. Lo cual es cierto, pero entonces había que recurrir al ingenio, al tan famoso ingenio que nos hace inflar el pecho. Supuse que ante la falta de pantallas led, lasers y demás ayudas tecnológicas, debíamos volver al pasado. Y el pasado del arte no necesitaba tecnología para deslumbrar. Necesitaba colores, aprovechar lo que la misma tierra y las leyes de la física dan. ¿No era fácil pensar en jugar con telas multicolores, fuego, muñecos gigantes, espejos... en fin cosas que indicaran luz, energía, movimiento? La única que apareció colorida (se veía corroncha) fue Maía.

Y el ostentoso título de ‘Directora Artística del show inaugural’, que se ve muy bien en una hoja de vida, apenas dio para la increíble idea de poner a bailar a 2000 personas cual discoteca por 30 minutos. Eso fue el acto inaugural. Una discoteca que ni siquiera tuvo buena iluminación y no tuvo en cuenta a la televisión.
¿Y por qué no a la televisión? Muchos planos así lo demostraron. La cámara buscaba y buscaba a quién tomar, en quién fijarse, pero no lo lograba. Por algunos segundos encontró a una niña que bailaba sola y desamparada y daba vueltas y vueltas ¡tan linda! ¡Una toma perfecta de presentación de colegio! Y en otros momentos encontró a la bailarina gorda y excedida en estética para la pantalla. Tal vez, fue la salida de emergencia para la tv, que por los problemas de iluminación, esta mujer de proporciones, le ayudaba a tapar ese problemita.

Y el momento más crítico fue cuando el ‘Checo’ Acosta en medio de su interpretación empezó a pedirle a las tribunas la ola, la famosa ola. Indirectamente le dijo a la cámara, vete del escenario, pégate al público que allá te va mejor. Y la cámara muy obediente se alejó de ‘Checo’ y se fue en busca de la ola. La pobre cámara llegó a bocas de ceniza y nunca la encontró. Todo porque el estadio estaba en penumbras. ¡La tribuna a oscuras haciendo olas que en tv nunca se vieron! Y ‘Checo’ seguía cantando... “la olaaa...” y la pobre cámara ahogada en la oscuridad del Metropolitano.

Si al show de discoteca le sumamos que el canal más visto en Colombia, RCN, tuvo fallas de sonido toda la noche, imagínense cómo se vio el paquete inaugural del mejor Mundial de fútbol.

Estadios

La arquitectura de los escenarios es el otro atractivo de estos eventos. Las fotografías de estas obras circulan por todo lado, hasta en revistas de farándula. Sencillamente es lo que llama la atención. Y, aparte de Pereira y Medellín, ¿Qué encontramos en Colombia? Que a 48 horas del inicio del Mundial, el Pascual Guerrero tiene un techo improvisado porque no pudieron terminar el que debe ir. ¡Le hicieron un camerino de 1,65mts de altura! ¡Por Dios! ¡Cali es la nueva ciudad de los hobbits!

Un Campín con una renovada tribuna, con supuestamente todos los lujos y comodidades... hasta que llueva. ¡Increíble! Pero el que paga dos o tres veces por una boleta en esta nueva tribuna no tiene techo que lo proteja del sol ni del agua, le da lo mismo estar en la popular.

Eso, sin mencionar lo que, repito, seguramente en los meses venideros ha de llegar: Investigaciones por excesos en la contratación de adecuación de estos escenarios. Ya se habla de la pantalla del estadio en Cali, de la silletería en Manizales, del piso de los camerinos en Bogotá... Y seguirán apareciendo casos.

Y solo en el país ‘GarcíaMarquiano’ podía pasar que el juego número uno del Mundial fuera el que cerrara el primer día de competición. Que el cuarto juego de la noche fuera el inaugural. Hasta en las matemáticas nos nublamos.

Obvio, no hay que dejar atrás el famoso episodio de las policías bailándole a la delegación inglesa en el aeropuerto de Rionegro. Hay quienes pueden estar pensando que es bochornoso lo que hicieron. ¡No! No es bochornoso, si tenemos en cuenta que estamos haciendo el Mejor mundial de la historia. Ya quisiera Bogotá tener aunque fuera un auxiliar bachiller batiendo el bolillo en el sitio de recepción de El Dorado.

Pero todos estos detalles, son pasables. A cualquiera le puede pasar. Lo que de rabia es tener que seguir escuchando a algunos personajes convencidos de que estamos haciendo el mejor Mundial de la Historia. Esa hipocresía, es lo imperdonable.

Twitter: @alejodiceque